No es casualidad que las personas más sinceras y transparentes que he conocido a lo largo de mi vida, sean en su mayoría, sordos, relata esta autora en su artículo. Un sordo pese a ser considerado como “discapacitado” tiene mayores capacidades que cualquiera de nosotros; sin oír, sale de casa diariamente a enfrentar los mismos retos laborales, personales y psicológicos que todos los demás, se educa, aprende a leer labios, conoce el idioma de quienes le rodean y conoce, aún mejor, su propio idioma. Más info: http://www.mundiario.com/articulo/sociedad/sordos-verdaderos-guerreros-silencio/20151009072026047552.html
En todo el mundo, hay personas que necesitan cuidados paliativos y que no pueden acceder a ellos. Uno de los principales obstáculos es la falta de comprensión acerca de lo que significan los cuidados paliativos y cómo pueden beneficiar a la gente. Tu enlace: http://www.thewhpca.org/world-hospice-and-palliative-care-day
Atarse los cordones de los zapatos, abrir una puerta con llave, pelar una manzana, cambiar el canal de la televisión…, son acciones cotidianas que normalmente realizamos de forma automática, casi sin darnos cuenta, sin pensarlo. Sin embargo, estas actividades pueden resultar bastante complicadas para las personas con discapacidad. Un tema especialmente significativo en el caso de los niños. En este tipo de casos, alcanzar un mayor grado de autonomía puede ser un verdadero sueño.
El ingeniero de la Onubense Andrés Mejías, reconocido en 2012 con el premio nacional a la mejor tesis doctoral sobre Educación en Ingeniería, este profesor de la Universidad de Huelva ha puesto en marcha con Aspromín un proyecto pionero que pronto utilizarán algunos colegios y padres. Además, Mejías prepara otro invento con sensores de bajo coste para discapacidades motoras.